Addis Abeba

Cempazúchitl (Addis Abeba)

Cuando llegué al aeropuerto para volver a Washington, me topé con un montón de gente en la entrada, clásica multitud africana amontonada, sin sentido de ese bien tan preciado en Occidente llamado “espacio interpersonal”, y gritando sin motivo aparente.

Cuando me formé en la fila de la aerolínea, vi una línea paralela, compuesta solamente de niñas, tantas que eran suficientes para llenar un vuelo, completamente vestidas de negro pero con velos islámicos de color. Fue una de las imágenes más impactantes que he visto últimamente: el rostro de la niñez y la pobreza contrastando con el negro absoluto en el cuerpo y un poquito de color en la cabeza. La encargada de hacer el check in me explicó: todos los domingos por la noche sale un vuelo a Dubái que lleva a mujeres (en su mayoría menores de 20 años) a trabajar como sirvientas en Arabia Saudita, los Emiratos, Líbano, y los otros países árabes ricos. Cuando lleguen a Arabia, el velo de color será sustituido por uno totalmente negro y les taparán el rostro. Los abusos de derechos humanos sufridos por las sirvientas extranjeras en los países árabes son proverbiales. La multitud de la entrada de repente tuvo sentido: eran las familias, que no saben cuándo volverá a ver a sus hijas, esposas, hermanas.

Flashback: como he comentado en ocasiones anteriores, los choferes son, la mayor parte del tiempo, el único contacto que tengo con la gente común. Algún día les dedicaré un post en exclusiva. Mi chofer en Etiopía es un hombre extremadamente astuto y agudo (street smart, dirían los gringos). Si ahora está trabajando como chofer y no como banquero de inversión en Wall Street es porque nació en el país equivocado. Por alguna razón, al chofer le dio por contarme su vida. Su padre es cristiano y su madre es (o era) musulmana. Hasta que tuvo 12 años, nuestro chofer fue criado de facto como musulmán: rezo cinco veces al día, mezquitas, Corán, Aláju Akbar, y todo eso. Hasta que de repente, la mamá se fue a Arabia Saudita a trabajar como sirvienta, como el domingo pasado lo hicieron poco más de 100 niñas. Han pasado 14 años de eso. 14 años en los que nuestro chofer y su papá no volvieron a saber nada de la madre y la esposa; no sabemos si se divorció bajo ley islámica y se casó con un jeque petrolero (muy poco probable), si murió, si una esposa o meretriz celosa le deformó el rostro con ácido, o si simplemente hace su vida en Arabia. Mi chofer dijo, con un poco de tristeza, que se le empieza a difuminar el rostro de la memoria.

En Etiopía también vi la Catedral nueva y la vieja; entendí un poco más el culto de los rastafaris por el país y por Haile Selassie, su último rey; estuve en Mogadishu, el barrio de los somalíes en Addis, y nunca me había sentido tan vulnerable (con excepción de Nigeria); fui a una comarca al lado de Addis Abeba. Etiopía es un gran país y espero regresar pronto.

Anuncios

Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
Esta entrada fue publicada en Addis Abeba, Washington. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Addis Abeba

  1. Aletz dijo:

    Un amigo ha ido a trabajar a Addis Abeba y dice que es proverbial que, en las mañanas, todos los hombres que llegaron solos al hotel desayunan acompañados de bellas jóvenes. Más que proverbial, es terrible. Al parecer, la belleza etiope es muy apreciada y eso le ha costado al país comerciar con sus mujeres. Esa imagen del aeropuerto y la historia del taxista, no mames…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s