Túnez II

Cempazúchitl (Túnez)

De vuelta a Túnez. Es verano y los turistas comienzan a regresar, aunque en pocas cantidades: no olvidemos que Europa está quebrada y sin liderazgo político y económico (dicen los alemanes que ellos sólo son líderes cuando las cosas van bien; para el resto del tiempo, para cuando hay que comerse los sapos, que los otros países, los flojos del sur, vayan con los nice chaps del IMF, o simplemente quiebren; ya aprenderán a no meterse en uniones monetarias subóptimas y a ser tan frugales y ahorradores que dejarán de importar cosas made in Germany).

El cansancio que vi en mi primer viaje a Túnez ya no está aquí, y Ben Alí es, en el imaginario colectivo, historia antigua. El partido de Ben Alí está prohibido y los antiguos cuadros políticos no pueden ocupar cargos públicos. Lo que hay es cautela: los islamistas, con esos métodos y esa certeza de tener la verdad absoluta que comparten con el lopezobradorismo mexicano y el Tea Party gringo, no aceptan un no por respuesta en ningún tema. Recientemente destruyeron un museo y atacaron un bar donde occidentales (y occidentalas) van a tomar alcohol, hablan, y eventualmente pecan.

En menos de un año, los tunecinos echaron al dictador que los había gobernado durante 30 años, crearon una asamblea constituyente, eligieron un parlamento que más o menos funciona (como todos los parlamentos), y destituyeron y proscribieron a todos los cuadros políticos del viejo régimen; todo esto sin derramamiento de sangre. Y todo esto lo hicieron, como ya dije, en un contexto externo totalmente adverso. En ese sentido, tengo la certeza de que los tunecinos superarán la amenaza del islamismo radical relativamente rápido: los islamistas serán una fuerza política más, con sus moderados y sus radicales (como  todos los partidos) y tratando de imitar el modelo turco. Ojalá tuviera la misma confianza respecto a México, donde la izquierda radical (que es la única que tenemos) amenaza de nueva cuenta con destruir a las instituciones y viciar el debate político por los siguientes seis años, y respecto a los Estados Unidos, donde el Partido Republicano abjuró de la tarea de subir impuestos en lo que queda de vida en este planeta, haciendo la discusión pública imposible.

Cuando Europa estúpidamente le dio la espalda a Turquía (algún día se escribirá cómo excluir a Turquía de Europa es el comienzo de la crisis existencial que vive ahora el continente), muchos creímos que el mensaje implícito era que el Islam era incompatible con la democracia. Nos equivocamos. Y, al menos hasta ahora, Turquía ha salido ganando con el cambio: de ser el patito feo y apestado de Europa como Bulgaria, Rumania y los balcánicos cuando entren, ahora es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático (los índices de igualdad entre hombres y mujeres sí se han deteriorado desde la llegada de Erdogan al poder; todo hay que decirlo) y relativamente desarrollado: se han convertido en un factor de peso e influencia en Medio Oriente; pregúntenle, si no lo creen, a los iraníes y a los sirios. Europa perdió la oportunidad de mostrar su apertura; Turquía ganó influencia en lo que había sido su imperio hasta la Primera Guerra Mundial. Y es a Turquía a donde los tunecinos voltean a ver cuando se habla de las reformas administrativas que nadie ve, como programación presupuestal, y recolección de impuestos, por ejemplo.

Hay 62 mujeres taxistas en Túnez. Tuve la suerte de que una de ellas me llevara un día del trabajo al hotel. Era una buena persona y en algún momento de su vida fue una mujer muy atractiva. Ahora está casada y con dos hijos. Comparte oficio con su esposo. Dice que ser taxista mujer en Túnez es complicado, pero que ella y las otras 61 se están organizando en un sindicato para la defensa de sus derechos, etcétera. Eventualmente, el Colectivo de Mujeres Revolucionaras Taxistas de Túnez (o como se termine llamando) se convertirá en un grupo de presión más que saca prebendas del gobierno, pero mientras tanto su lucha es justa, honorable, y les deseo lo mejor.

Nos quedamos en un hotel localizado en Les Berges du Lac. Les Berges es un complejo urbano concesionado a un árabe saudita que, en el contrato de usufructo estipuló que no se podía vender alcohol en el lugar (misteriosamente, no vi a ningún saudita en Les Berges; seguramente, como acostumbran, todos estaban en los hoteles donde venden Johnny etiqueta azul) hasta que se le regrese al Estado tunecino en 2022. Les Berges es una mentada de madres a la naturaleza: cemento, más cemento, más cemento. Nunca entenderé esas obsesiones gemelas de los árabes peninsulares contra el verde natural (si está en una bandera al parecer no hay problema) y a favor de crear ciudades en el desierto (Qom en Irán), o crear un desierto para edificar una ciudad (Alepo en Siria). Les Berges podría ser un modelo de combinación de urbanismo moderno con naturaleza; cuando se dio la concesión, en 1982, ya estaba de moda el concepto, y el lugar era uno de los pocos con vegetación nativa hasta que Ben Alí, muy amablemente, se lo dio en concesión a este saudita. En lugar de cumplir el rol de pulmón y espacio verde para la ciudad de Túnez que Les Berges estaba destinado a cumplir, terminó siendo una copia mala de Dubái en donde los edificios y el gris predominan, no se puede caminar (el concreto quema los pies), y el lago es un cuerpo estéril de agua. Pasarán 100 años antes de que la zona pueda ser rehabilitada: nadie querrá tirar los edificios hasta que agoten su vida útil.

Al inicio del post comenté cómo los tunecinos están teniendo una transición relativamente tranquila. Esto se debe, principalmente, a un grupo de héroes de los que nadie hablará en los libros de historia: los burócratas y los servidores públicos, que contaban con cadenas de comando y procedimientos tan establecidos y sólidos que hicieron que el país nunca colapsara económicamente: los salarios y los contratos se pagaron relativamente a tiempo durante la revolución; sí, hubo subejecuciones en las inversiones públicas, pero ese siempre ha sido el caso en Túnez y es práctica generalizada en los países en desarrollo, y algunos desarrollados como España. La administración pública tunecina fue la que aseguró la continuidad del Estado en tiempos de gran incertidumbre política e institucional, y es una pena que nadie lo reconozca (no pasa día que la prensa no se queje contra “los ministerios”, como ocurre en toda democracia que se respete) ni lo vaya a hacer. Hay un lado negativo a esta heroicidad, como en todo: los servidores públicos saben, a todo nivel, que fueron ellos los que salvaron al país. En ese sentido, negociar con ellos es extremadamente complicado, cuando no imposible: ellos manejaron al país cuando todo se estaba cayendo a su alrededor y creen que lo pueden hacer sin ayuda de nadie ahora que las aguas están más o menos quietas.

A eso súmenle que todos los donantes y multilaterales quieren tener un proyecto con Túnez: en Marruecos, el rey cooptó a la revolución anunciando medidas más ambiciosas de las que pedían las protestas; Libia es una puta catástrofe; en Egipto no hay con quién hablar; Yemen es otra puta catástrofe, y quién sabe qué vaya a pasar en Siria. En términos prácticos, eso quiere decir que toda la plata y proyectos de asistencia técnica que los países donantes y los multilaterales pensaban llevar a cabo en los países árabes hace un año sólo pueden ir a un solo país, el único que no se está cayendo: Túnez. Los tunecinos son muy listos y saben que están en high demand: son la última Coca Cola del desierto y se dan el lujo de jugar con los donantes, su falta de coordinación, y sus divisiones y celos. Eso hace que llegar a acuerdos concretos con ellos sea aún más complicado.

De cualquier forma, y como quiera que sea, los tunecinos ahí van.

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Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
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9 respuestas a Túnez II

  1. Ulf dijo:

    “algún día se escribirá cómo excluir a Turquía de Europa es el comienzo de la crisis existencial que vive ahora el continente…”

    En un sistema político democrático incluso los políticos europeos tienen que darse cuenta que la gran mayoría de los votantes en Francia, Holanda, Alemania y Austria no desean la entrada de Turquía a la UE. Supongo que las experiencias de algunos ciudadanos que viven en barrios de Berlín como Kreuzberg o Wedding o en Duisburg-Marxloh no contribuyen a formar una buena imagen de más inmigración turca a los países del occidente de la UE.

    A mí me gustaría aumentar los niveles de comercio entre la UE y Turquía, pero como estado miembro de la UE Turquía participaría en la libre circulación de personas también.
    En el contexto de la última ronda de entrada a la UE en el 2004 parece que la UE necesite más tiempo para discutir muy profundamente cuales son los objetivos de la integración europea. Pensar en permitir entrar a un país tan grande, pobre y culturalmente diferente como Turquía sería altamente irresponsable en este momento.

    Me parece interesante que especialmente analistas norteamericanos demandan acciones políticas de los países europeos sin pensar en factores culturales, sociales y religiosos. Solamente pensar en términos estratégicos, políticos y militares no va a liderar a un análisis profundo y coherente.

    Además, es una pregunta de respecto hacia los países europeos dejarlos decidir a cuales países quieren ofrecer full membership de la UE. Yo no creo que sea respetuoso de un europeo demandar que EEUU, Canadá o México hagan esfuerzos enormes para incluir a país X o a región X a sus estados federales.

    Hasta el fin de la primera guerra mundial Alemania y el Ottoman Empire tenían relaciones políticas y económicas buenas. Sería muy positivo para ambos lados si la UE y Turquía pudieran profundizar sus vínculos económicos, y luego como segundo paso acercarse de una manera cultural también.

    “ahora [Turquía] es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático (los índices de igualdad entre hombres y mujeres sí se han deteriorado desde la llegada de Erdogan al poder; todo hay que decirlo) y relativamente desarollado…”

    Si Turquía “es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático” como dices tú, es muy probable que el Islam en realidad sea incompatible con la democracia. La vida sigue siendo muy dura para muchas minorías viviendo en Turquía sobre todo para los que no son creyentes del Islam; y seguro que Turquía tiene altas dificultades cumplir con las Copenhagen Criteria de la UE.

    http://ec.europa.eu/enlargement/enlargement_process/accession_process/criteria/index_en.htm

    http://www.hrw.org/world-report-2012/world-report-2012-turkey

    http://www.amnesty.org/en/region/turkey/report-2012

    http://www.opendoorsuk.org/resources/persecution.php?country=turkey

    ¡Que tengas un buen tiempo en Túnez, y que Dios te bendiga!

    Muchísimas gracias por compartir la experiencia y el pensamiento de tus viajes. También te agradezco por ofrecerme la oportunidad de practicar el español escribiendo sobre temas que son de alto interés para mi; mucho mejor que los temas de los cuales se trata en los clases de español.

    “Disclaimer”: Mis comentarios están basados en mi lectura, mi interés en el futuro democrático europeo, mi experiencia de haber vivido en Berlín-Wedding durante unos meses, conversaciones con colegas y amigos turcos en el Reino Unido y en Alemania. Desafortunadamente nunca he podido viajar a Turquía o trabajar en el país.

  2. Ulf dijo:

    Con respecto a tu interés continuo en el tema del liderazgo en la Eurozone, yo sugeriría que cada crítica suena mucho más convincente si por lo menos uno podría proponer posibles soluciones a la crisis.
    Ya es bien conocido que la constitución alemana no permite la creación de Euro Bonds, y que todas las actuales sugerencias para resolver la crisis son altamente incoherentes y peligrosas por falta de legitimación democrática.
    Me parece muy importante pensar sobre la crisis en la Eurozone con una cierta dosis de modestia teniendo en cuenta que todas las opciones que existen involucran muchos riesgos y sufrimiento, y que simplemente no existe una varita mágica.

    • Ulf:
      Las propuestas para la solución de la crisis te las he comentado en otras ocasiones pero te las repito y las enumero para que queden bien claras:
      1. Recapitalización directa de los bancos (en el corto plazo y urgente)
      2. Relajamiento de la política monetaria por parte del BCE, incluyendo la compra directa de bonos españoles e italianos (también en el corto plazo)
      3. Supervisión de los bancos a nivel europeo, o al menos de zona euro
      4. Mutualización de la deuda
      5. Creación de un tesoro europeo común, o de menos armonización en las políticas fiscales (sobre todo el lado del ingreso) y de retiro
      Si estas cinco cosas no se pueden dar porque los planetas no están alineados, o porque la gente sufriría mucho (más sufren ahora con 25 % de desempleo en España) pues no se dan, y punto. Se desintegra el euro y el sistema económico mundial se va al carajo.
      PD. He oído la crítica de “legitimación democrática” de otros comentaristas alemanes. Resulta curioso que la crítica se haga ahora y no en otros períodos en los que a Alemania le convenía avanzar a toda costa en el proyecto de integración europea. Sic transit gloria mundi…

  3. Ulf dijo:

    “1. Recapitalización directa de los bancos (en el corto plazo y urgente)
    2. Relajamiento de la política monetaria por parte del BCE, incluyendo la compra directa de bonos españoles e italianos (también en el corto plazo)
    3. Supervisión de los bancos a nivel europeo, o al menos de zona euro
    4. Mutualización de la deuda
    5. Creación de un tesoro europeo común, o de menos armonización en las políticas fiscales (sobre todo el lado del ingreso) y de retiro.”
    La wish list tuya es muy larga. Hasta ahora la UE y sus países miembros han necesitado unos años o por lo menos meses para avanzar en solamente uno de estos puntos como los que mencionas.
    La UE y sus instituciones no fueron diseñadas para la toma rápida de decisiones me temo. Y ahora uno puede ser testigo de esta falta de flexibilidad y voluntad política. Todavía existen estados-naciones con sus propios parlamentos, cortes y constituciones. Además, unos votantes podrían decir “basta ya”.
    Todo el mundo va a estar de acuerdo contigo que es ‘high time’ de hacer algo.

    “He oído la crítica de “legitimación democrática” de otros comentaristas alemanes. Resulta curioso que la crítica se haga ahora y no en otros períodos en los que a Alemania le convenía avanzar a toda costa en el proyecto de integración europea”.
    No creo que haya existido una situación en la cual a Alemania le convenía avanzar a ‘toda costa’ en el proyecto de integración europea. Siempre ha existido algún trade-off que ha sido bastante fácil vender políticamente a los votantes. O a cual período te estás refiriendo?
    En realidad nunca nos hemos encontrado en una situación en la cual el parlamento alemán entrega sus budgetary powers como sería el caso con los Euro Bonds.
    Me parece muy razonable que la corte constitucional toma su tiempo para llegar a una decisión fundada.
    Tienes razón con respecto a decisiones previas en las cuales la corte o el gobierno o el parlamento no tenian dudas profundas con respecto a la integración europea; y tampoco con respecto al tema de nunca haber preguntado directamente al pueblo sobre temas relacionados con la UE (como el Tratado de Maastricht, de Amsterdam, de Lisboa o de la introducción del Euro).
    Al mismo tiempo hay que decir que la constitución alemana y la cultura política (todavía) no ofrece espacio para la institución de un plebiscito.
    Además, no es solo un solo país miembro de la UE donde hay grandes reservas hacía los desarrollos de la Eurozone y sobre si es sensato seguir compartiendo una moneda con países que son distintos en tantas dimensiones. Holanda y Finlandia tienen dudas también según sé.

    Expresa un dicho alemán: “Lieber ein Ende mit Schrecken als ein Schrecken ohne Ende” (‘Rather a calamitous end than an endless calamity’).

    PD. Más temprano hoy ya escribí otro comentario que todavía está pendiente de moderación. No entiendo por qué. Lo voy a intentar de publicar otra vez.

  4. Ulf dijo:

    “algún día se escribirá cómo excluir a Turquía de Europa es el comienzo de la crisis existencial que vive ahora el continente…”
    En un sistema político democrático incluso los políticos europeos tienen que darse cuenta que la gran mayoría de los votantes en Francia, Holanda, Alemania y Austria no desean la entrada de Turquía a la UE. Supongo que las experiencias de algunos ciudadanos que viven en barrios de Berlín como Kreuzberg o Wedding o en Duisburg-Marxloh no contribuyen a formar una buena imagen de más inmigración turca a los países del occidente de la UE.
    A mí me gustaría aumentar los niveles de comercio entre la UE y Turquía, pero como estado miembro de la UE Turquía participaría en la libre circulación de personas también.
    En el contexto de la última ronda de entrada a la UE en el 2004 parece que la UE necesite más tiempo para discutir muy profundamente cuales son los objetivos de la integración europea. Pensar en permitir entrar a un país tan grande, pobre y culturalmente diferente como Turquía sería altamente irresponsable en este momento.
    Me parece interesante que especialmente analistas norteamericanos demandan acciones políticas de los países europeos sin pensar en factores culturales, sociales y religiosos. Solamente pensar en términos estratégicos, políticos y militares no va a liderar a un análisis profundo y coherente.
    Además, es una pregunta de respecto hacia los países europeos dejarlos decidir a cuales países quieren ofrecer full membership de la UE. Yo no creo que sea respetuoso de un europeo demandar que EEUU, Canadá o México hagan esfuerzos enormes para incluir a país X o a región X a sus estados federales.
    Hasta el fin de la primera guerra mundial Alemania y el Ottoman Empire tenían relaciones políticas y económicas buenas. Sería muy positivo para ambos lados si la UE y Turquía pudieran profundizar sus vínculos económicos, y luego como segundo paso acercarse de una manera cultural también.
    “ahora [Turquía] es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático (los índices de igualdad entre hombres y mujeres sí se han deteriorado desde la llegada de Erdogan al poder; todo hay que decirlo) y relativamente desarollado…”
    Si Turquía “es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático” como dices tú, es muy probable que el Islam en realidad sea incompatible con la democracia. La vida sigue siendo muy dura para muchas minorías viviendo en Turquía sobre todo para los que no son creyentes del Islam; y seguro que Turquía tiene altas dificultades cumplir con las Copenhagen Criteria de la UE.
    http://ec.europa.eu/enlargement/enlargement_process/accession_process/criteria/index_en.htm
    http://www.hrw.org/world-report-2012/world-report-2012-turkey
    http://www.amnesty.org/en/region/turkey/report-2012
    http://www.opendoorsuk.org/resources/persecution.php?country=turkey
    ¡Que tengas un buen tiempo en Túnez, y que Dios te bendiga!
    Muchísimas gracias por compartir la experiencia y el pensamiento de tus viajes. También te agradezco por ofrecerme la oportunidad de practicar el español escribiendo sobre temas que son de alto interés para mi; mucho mejor que los temas de los cuales se trata en los clases de español.
    “Disclaimer”: Mis comentarios están basados en mi lectura, mi interés en el futuro democrático europeo, mi experiencia de haber vivido en Berlín-Wedding durante unos meses, conversaciones con colegas y amigos turcos en el Reino Unido y en Alemania. Desafortunadamente nunca he podido viajar a Turquía o trabajar en el país.

  5. Ulf dijo:

    “algún día se escribirá cómo excluir a Turquía de Europa es el comienzo de la crisis existencial que vive ahora el continente…”
    En un sistema político democrático incluso los políticos europeos tienen que darse cuenta que la gran mayoría de los votantes en Francia, Holanda, Alemania y Austria no desean la entrada de Turquía a la UE. Supongo que las experiencias de algunos ciudadanos que viven en barrios de Berlín como Kreuzberg o Wedding o en Duisburg-Marxloh no contribuyen a formar una buena imagen de más inmigración turca a los países del occidente de la UE.
    A mí me gustaría aumentar los niveles de comercio entre la UE y Turquía, pero como estado miembro de la UE Turquía participaría en la libre circulación de personas también.
    En el contexto de la última ronda de entrada a la UE en el 2004 parece que la UE necesite más tiempo para discutir muy profundamente cuales son los objetivos de la integración europea. Pensar en permitir entrar a un país tan grande, pobre y culturalmente diferente como Turquía sería altamente irresponsable en este momento.
    Me parece interesante que especialmente analistas norteamericanos demandan acciones políticas de los países europeos sin pensar en factores culturales, sociales y religiosos. Solamente pensar en términos estratégicos, políticos y militares no va a liderar a un análisis profundo y coherente.
    Además, es una pregunta de respecto hacia los países europeos dejarlos decidir a cuales países quieren ofrecer full membership de la UE. Yo no creo que sea respetuoso de un europeo demandar que EEUU, Canadá o México hagan esfuerzos enormes para incluir a país X o a región X a sus estados federales.
    Hasta el fin de la primera guerra mundial Alemania y el Ottoman Empire tenían relaciones políticas y económicas buenas. Sería muy positivo para ambos lados si la UE y Turquía pudieran profundizar sus vínculos económicos, y luego como segundo paso acercarse de una manera cultural también.

    “ahora [Turquía] es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático (los índices de igualdad entre hombres y mujeres sí se han deteriorado desde la llegada de Erdogan al poder; todo hay que decirlo) y relativamente desarollado…”
    Si Turquía “es el faro de referencia de un Islam relativamente democrático” como dices tú, es muy probable que el Islam en realidad sea incompatible con la democracia. La vida sigue siendo muy dura para muchas minorías viviendo en Turquía sobre todo para los que no son creyentes del Islam; y seguro que Turquía tiene altas dificultades cumplir con las Copenhagen Criteria de la UE.

    ¡Que tengas un buen tiempo en Túnez, y que Dios te bendiga!

    Muchísimas gracias por compartir la experiencia y el pensamiento de tus viajes. También te agradezco por ofrecerme la oportunidad de practicar el español escribiendo sobre temas que son de alto interés para mi; mucho mejor que los temas de los cuales se trata en los clases de español.

    “Disclaimer”: Mis comentarios están basados en mi lectura, mi interés en el futuro democrático europeo, mi experiencia de haber vivido en Berlín-Wedding durante unos meses, conversaciones con colegas y amigos turcos en el Reino Unido y en Alemania. Desafortunadamente nunca he podido viajar a Turquía o trabajar en el país.

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