Un Juego de cartas

Guille (Paris)

Siempre pensé que me gustaría publicar un juego para que los lectores se inventen historias, un juego de mesa (a lo mejor existe) como el monopolio o el “juego de la vida” pero que proponga como diversión el hecho de inventar historias.

Nunca me di el tiempo de ponerme a hacerlo, debe ser un trabajo medio tedioso tener que diseñar cada carta y demás. Podría empezarse sin embargo con algo simple. Por ejemplo cada jugador elige un personaje, o inventa uno.

Demos algunos personajes, los primeros que se vengan a la cabeza.

 

Personaje uno: Una enana de circo.

Personaje dos: Una mujer a la que el marido acaba de abandonar.

Personaje tres: Un perro.

Personaje cuatro: Un súper héroe.

 

Digamos que cada personaje es una carta y el jugador saca sin ver. Después, hay cartas de situaciones que darán el comienzo de la historia. Digamos algunas situaciones a sacar, las primeras que se me ocurran también.

 

Carta situación uno: Vuelve a su casa y la llave no le funciona, golpea y sale su mujer que no lo reconoce.

 

Carta situación dos: comienza a seguir a un desconocido en la calle.

 

Carta situación tres: recibe una carta

 

Carta situación cuatro: Encuentra a una mujer muy hermosa.

 

¿Quién ganaría en este juego? Quizás el que invente la historia que seduzca mejor al resto de los participantes, que al final podrán votar. Recordemos que estamos inventando sobre la marcha, así que veamos cómo va saliendo.

 

Entonces voy a empezar a jugar, con la ayuda de un dado pero el jugador tendría solamente que sacar una carta (y no serian solamente cuatro opciones sino veinte más o menos). Si me sale un número más alto que cuatro tiro de nuevo. El talento del jugador debe ser la “verosimilización” de la historia, tratar de contarla de manera que parezca una historia…Tendrá que inventar los detalles para seducir a su público. Primera carta (en mi caso numero de dado), para elegir personaje, a ver..numero tres, el perro.  Ahora tiro de nuevo el dado para ver la situación con la que empieza la historia. ¡Tres de nuevo! Situación: Recibe una carta.

 

Empezamos raro: Un perro recibe una carta.

Sigamos con la siguiente parte del juego, después veamos como escribimos la historia.  La siguiente parte del juego es sacar de nuevo, entre el siguiente mazo de cartas, que dice como sigue la historia.

 

Carta situación uno: Se despierta.

Carta situación dos: Se duerme.

Carta situación tres: se muere.

Carta situación cuatro: Lo amenazan.

 

Bien, tiremos los dados: Uno. “se despierta”.

Bueno, desilusiona un poco “un perro recibe una carta y se despierta”.

 

Veamos…

 

Lambetta estaba durmiendo en la alfombra, cuando unos golpes en la puerta de entrada lo despertaron: Era el cartero.

 

 

Ahora el jugador tiene todo un futuro promisorio delante de él, la carta puede ser cualquier cosa, hasta puede no ser una carta. Puede ser una carta para indicarle que no es un perro o una carta de su amada “una perra”,  ahora tengo miedo que al inventar las opciones vaya siguiendo de alguna manera la historia, así que voy a inventar tres grupos de situaciones antes de seguir.
Grupo uno:

 

Carta situación uno: Enfrenta la multitud

Carta situación dos: Ve a una persona misteriosa

Carta situación tres: Gana

Carta situación cuatro: Pierde

 

Ahora estoy pensando si los datos accesorios debe inventarlos el jugador, tipo en que época se desarrolla la historia, como están vestidos etc, supongo que sí, ya que el juego se trata de inventar.

Entonces por el momento, hasta que se perfeccione el juego, las cartas indicaran sobre todo situaciones.

 

Grupo dos

 

Carta situación uno: Todo es negro

 

(No sé si las cartas deben ser precisas o vagas tipo “pierde a la lotería” o simplemente “pierde” nos inclinaremos por la segunda opción así el jugador tiene más por inventar)

 

Carta situación dos: todo es blanco

 

Carta situación tres: Miniatura

 

Carta situación cuatro: Gigantesco.

 

 

 

Grupo tres:

 

Carta situación uno: Mueble

Carta situación dos: Misterios

Carta situación tres: Mar

Carta situación cuatro: Huesos.

 

Grupo cuatro

 

Carta situación uno: carta

Carta situación dos: Ella no.

Carta situación tres: Ella sí.

Carta situación cuatro: Ella también.

 

Ahora tiremos los dados: El perro acaba de recibir una carta. Tiremos los dados de los cuatro grupos de cartas que tenemos para seguir:

 

Grupo uno, tiro al dado: dos: Ve a una persona misteriosa.

Grupo dos, tiro al dado: dos de nuevo: todo es blanco

Grupo tres, cuatro: Huesos.

Grupo cuatro, uno: carta

 

Ahora sigamos entonces con nuestra historia, ya que tenemos las cartas echadas, me gustaría que la historia se llame Ella también, que surgió como una posible carta, en homenaje a Spinetta.

 

 

Ella también

 

Lambetta estaba durmiendo en la alfombra, cuando unos golpes en la puerta de entrada lo despertaron: Era el cartero. Entró, con los sobres en el hocico. Se sentó y se puso a pensar que el cartero tenía algo de misterioso, sus ojos no concordaban con la boca y la nariz era demasiado pequeña, un poco aristocrática, nariz que iría mas bien en un rostro de brillosos ojos azulados, más que en la cara ancha y morena del cartero. Abrió el primer sobre; una hoja en blanco, abrió el segundo sobre, una hoja en blanco, abrió el tercer sobre, una hoja en blanco.

¿Quién le había mandado esos papeles ridículos? Sería su vecina, la señora de los ruleros verdes o un pariente lejano. ¿Qué significado tenían esas misivas?

Fue al placar y busco otro juego de huesos: eligió unos grandes, gruesos, de animal difícil de superar, fuerte. Fue al cuero vaciado que estaba en el salón y le puso los huesos, tuvo que tirar bien de los extremos. Lo rellenó después un poco y tenía un hombre completo, su amo. Se despertaba de a poco, como queriendo inclinarse más bien hacia los sueños que hacia la jornada, era pesado y ridículo, con una barba de tres días.

–Señor –dijo Lambetta-  han llegado unas cartas.

 

*

Bueno, mi idea era desarrollar más o menos un juego de cartas que sirva para inventar historias y divertirse un rato, no escribir un cuento. Pero ya que estamos sigamos el juego, tiremos otro grupo de opciones.

 

Grupo cinco

 

Situación uno: Alguien viene a pedirle algo

Situación dos: Ella esta triste

Situación tres: ella es morena

Situación cuatro: Su mejor amigo.

 

Grupo seis

 

Situación uno: Agua

Situación dos: piedra

Situación tres: juego

Situación cuatro: bandera

 

Tiro a los dados, grupo cinco, situación tres: piedra. Grupo seis situaciones uno: Agua. Entonces el jugador tiene que seguir con piedra y agua (medio aburrido).

 

*

 

-¿Dónde están? -dijo el amo, que se llamaba Alberto, con una voz que acababa de estrenar.

Lambetta las trajo en el hocico teniendo mucho cuidado de no llenarlas de saliva.

 

-Están en blanco.

-Sí, son de mi tía Luisa.

-¿Qué quiere?

-¡vamos!

 

Alberto cargó una pesada roca en la camioneta, Lambetta subió en el asiento de acompañamiento y salieron.

-Tía Luisa vive en Villa Dolores

– ¿Es lejos?

-No, ya llegamos.

 

-Acá tenés tu piedra, vieja tarada.

 

Si Luisa no se corre,  le cae la piedra en el pie, que tenia envuelto en unos zapatos tan gastados que era imposible adivinar su color original.

 

-¡No es esta!

-¿Qué?

-¡No es!

-¿pero cómo que no?

 

Lambetta empezó a reírse de la situación, completamente ridícula s sus ojos.

 

-Y además Alberto..!Ya no te amo!

 

Ahora las carcajadas de Lambetta eran tan sonoras que Alberto y Luisa se dieron vuelta.

 

–          ¿de qué se ríe este perro idiota?

–          ¡Yo les cambié la piedra!

Se abalanzaron sobre él, pero tuvo el reflejo de meterse debajo de la camioneta. Lambetta, escondido ahí, con las patas delante del hocico para protegerse, parecía un hombre. Parecía un hombre que se pareciera a un perro. Luisa fue a buscar una escoba para intentar sacarlo de debajo de la camioneta. Viendo que esquivaba los palazos Alberto tuvo una idea: Encendió el motor. El calor crispaba los pelos de Lambetta, que empezó a transpirar como un luchador de sumo bajo el sol. Gruesos ríos de transpiración le surcaban el pelo amarronado. Si arrancaba lo arrastraría con él. Lo que había empezado como un juego, ahora lo estaba matando un poco.

 

*

Y bien, para no volver a hacer otra serie de situaciones, tiremos sobre las anteriores, volvamos al grupo uno y tiremos los dados: uno: Enfrenta la multitud. Ahora con el grupo dos, situación tres: Miniatura. Y por último, con esto terminaremos, grupo tres, situación cuatro: Huesos.

 

*

Salió de abajo del coche, empapado, parecía un trapo. Todos los vecinos se habían reunido alrededor del coche. Lambetta mordió a uno, después a otro, algunos le daban con palos, pero logró escaparse.

 

*

Quedan miniatura y huesos, pero se va haciendo tarde (son las tres de la mañana) y como decía, quería mostrar el juego y no escribir un cuento. Hay que perfeccionar más el juego. Saber si hay cartas para las “atmosferas” y decorados, elegir si cada jugador anota las historias o simplemente las cuenta de manera oral, ya veremos.

 

 

Anuncios

Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
Esta entrada fue publicada en París. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Un Juego de cartas

  1. Harold dijo:

    Genial, Guille. A ver que tal un comodín y cartas de trampa, cartas de finales o de diálogo.

  2. Guille dijo:

    buena idea harold, gracias!

    guille

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s