¡Feliz cumpleaños!

Pablo (Madrid)

¡Ayer este blog cumplió un año! Así que hay que felicitarse, brindar y desear una larga vida a esta locura literaria globalizada.

Al ser un ente colectivo y virtual la felicitación no puede hacerse más que ante el abstracto cuerpo literario que hemos ido creando durante todo este año, que se ha revestido con el envoltorio nominal de Siete Ciudades, y que abarca desde los cronistas actuales hasta los que estuvieron pero ya no están, pasando por los que tienen su escritura en paréntesis, por los lectores, frecuentes o esporádicos, y por los demás seguidores que quizá aún no lo sepan, pero acabarán leyendo estas piezas de ciudad. Como es costumbre cuando se alcanza una fecha significativa en un cuerpo superior a los elementos que lo componen, las palabras de felicitación quedan como suspendidas en el aire, sin dueño concreto que las tome, quizá con mayor posesión para el ideólogo e impulsor de la organización pero sin que pueda asumirlas como enteramente propias. El agradecimiento, siempre difuso, se expande sin dirección como un gesto simbólico de gratitud colectiva aunque sólo se exprese mediante una voz.

Paradójicamente para mí (y creo que para el resto también), es imposible determinar cuándo cumple años la ciudad, cuál es la fecha exacta de su nacimiento, cuando fue concebida, cuándo ideada, si fue a propósito o sólo una serie de casualidades geográficas que propiciaron el asentamiento. Seguramente el cumpleaños de la ciudad no aparezca más que en las letras de los libros de historia que ya se perdieron. Nos hemos inventado fechas emblemáticas en cada ciudad con motivo de los grandes eventos acaecidos en ella o en el estado y todos sin excepción tenían en sus raíces un motivo racional, causal y verbalmente explicable. Sin embargo, nunca nadie ha pensado que quizá sería bueno para todos fingir que nuestra ciudad tiene cumpleaños, por la simple e infravalorada explicación de porque sí (¿y por qué no?). Existen conmemoraciones de días significativos debido a hechos o personajes históricos o políticos o religiosos, pero nunca por el cumpleaños. Y no lo entiendo. Nos creemos historias mucho más inverosímiles por el simple hecho de que nos las repiten constantemente señores mayores con barba o sin pelo, tomándolas como verdades incuestionables, a veces hasta como dogmas, entonces ¿por qué no podemos creernos que la ciudad tiene una fecha exacta de nacimiento? Basta con dejar de lado por un día la poesía y la retórica del cuerpo en constante expansión, de la indeterminación que recae sobre la ciudad acerca de tener un carácter intrínseco, una personalidad definida, un sí mismo. Simplemente basta con que digamos que Madrid se terminó de fundar el 10 de julio de 2010 (día en que ganamos el mundial y toda la ciudad salió a la calle a festejar al unísono, ¿por qué no?) y todos los 10 diez de julio decidamos cuidar a la ciudad, hacerla especial y creerla como nuestra casa, cada madrileño podría plantar una flor o ese día reciclar, o no usar el coche privado, pasear por un lugar desconocido o realizar una acción solidaria. Podríamos fingir que el dinero tiene alma. Y podríamos hacer que cada ciudad de cada país tuviera su cumpleaños en una fecha diferente, así siempre habría un lugar del mundo de celebración y un cronista que literariamente la contara.

Tenemos fechas importantes, conmemoraciones y efemérides, pero no una celebración porque sí, porque el tiempo se paró para dar la bienvenida a la novedad, porque el ciclo dio la vuelta entera y por qué no celebrarlo, por el honor incondicional y la fiesta sin motivo, por el orgullo que da vivir en una ciudad, por el simple hecho de vivir en ella, sin preguntas ni por qués, sólo porque es mi ciudad. Yo soy yo y lo celebro, la ciudad es mi casa y también lo quiero celebrar.

Pero hasta que eso pase voy a rendir por mi parte homenaje a Elisa, Aletz, Chuy, Harold, Guille y Cempazúchitl, recordando a Luisa, Laura (Londres) , Laura (El Cairo) y Orfa, pues un año de escritura porque sí bien merece una gran celebración, un brindis con champagne, aunque sea por escrito.

Anuncios

Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
Esta entrada fue publicada en Madrid y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a ¡Feliz cumpleaños!

  1. Anónimo dijo:

    Y gracias a todos por el placer de leer todos los textos. Estoy a la espera de nuevas historias.

  2. Gilberto dijo:

    Gracias port los momentos gratos de lectura y las historias que hacen volar mi imaginación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s