Cuando se hace de noche en San Martín

(París/San Martín)

Vieja, pobre, fea y además, la violaron de nuevo. La encontraron en una bolsa cerca del Shopping Center. Pero seguía viva.
Trabajaba en la esquina de Sarandí y Belgrano. Se habían ido esa noche los clientes, por el frio. Y se despertó en el hospital.
El médico era casi un adolescente, estaba vestido completamente de blanco y se acercaba tranquilamente. Le prohibió seguir trabajando esa noche, le dio unos calmantes y le dio el alta.
No quiso tomarse un remis, ya bastante perdía con no trabajar esa noche. Hacia tanto frio que caminaba pegada a la pared.
En la esquina vio a los chicos que la habían atacado minutos antes. Cuando quiso cruzar la vereda vio que se acercaban.
Además ya no le quedaban fuerzas, si hubiera intentado correr, habría caído a los pocos pasos.
Uno de los dos era el mismo de antes, al otro no lo conocía, no era del barrio. Se le puso al frente y le pidió un cigarrillo. Cuando ella estaba hundiendo la mano en la cartera el chico la agarró del cuello y la empujó contra la pared. El otro le arrancó la cartera y la vació. No había muchas cosas, unos maquillajes, una etiqueta de cigarrillos y un billete de cincuenta pesos.
Uno de los dos tenía puesto en el teléfono una canción que sonaba bajito, de fondo…Cerró los ojos. Algo la golpeó, no sintió dolor sino el ruido. Un ruido seco y se dejó caer. Empezaron a patearla. Ahora si sentía el dolor, por todas partes, y de fondo escuchaba la canción del teléfono. Pensaba si podría ver al médico adolescente de nuevo. Pero no. Una de las patadas fue la última. Su cara quedó mirando para arriba, como la cara del billete de cincuenta pesos. Y como estaban las dos manchadas de sangre, se parecían un poco. Los chicos se alejaban pegándose entre ellos, se separaron en la esquina y quedaron en verse al otro día en la pizzería.

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Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
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