Do’tor

Aletz (Montreal)

Acabo de leer un artículo en el periódico The Nation donde básicamente se dice que la educación superior en gringolandia está en crisis: hordas de estudiantes con posgrados sin posibilidad de encontrar un empleo; más de la mitad de profesores contratados a tiempo parcial, y la otra mitad con contratos temporales. ¡Menos de la mitad de los doctorados que salen de Yale obtienen trabajo en las universidades!

La noticia me agarra a mitad de las conclusiones de mi tesis de doctorado, después de haber mendigado un año en Montreal (la beca se me acabó el junio pasado) y de haber pasado ocho, entre bibliotecas, squats y cuartos miserables, cuando no ajenos. Mis habilidades sociales están reducidas al mínimo, si una desconocida me saluda en la calle porque confundió mi rostro con el de otra persona, o porque resulta ser mi vecina, empiezo a sudar a chorros. Aquella sonrisa sincera y espontánea de mis primeros años universitarios se me atora ahora en una mueca que, con suerte, logro hacer pasar como un gesto de pedantería. Y ahora me vienen a decir que nais nais, que mejor vaya pensando en mi negocito, mi microempresa, en el emprestito.

“Aprenda mucho m’ijo”, me decía mi madre, “que la educación es lo único que no le pueden robar a uno en la vida.”

Pobre de mi má, con su hijo que se ha vuelto un millonario solitario, caminando por el mundo con sus Pancho-dólares que nadie le acepta.

Ya lo dije, estoy todavía en las conclusiones, todavía no le he puesto punto final a la tesis, todavía no la presento (ante cuatro jurados implacables, en un aula oscura y fría, durante tres horas de cuestionamiento constante, en una lengua extranjera), todavía puedo dar un giro.

¿Puedo? ¿A dónde? ¿Dónde voy a ir con ocho años de posgrado en letras y seis de licenciatura en letras? No, no hay opción, a terminar, apretar el pecho y lanzarse al ruedo… a sabiendas que te van a dar un baile.

Anuncios

Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
Esta entrada fue publicada en Montreal. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s