Todo lo que quiso saber de Montreal, pero nunca se atrevió a preguntar

¿Qué es una cola de castor con panocha?

Aletz (Montreal)

Si hay algo en lo que el español de México no ha sobresalido es en encontrar un nombre bello al coño (nombre por cierto este último bastante feo, sobre todo si se le compara con la concha chilena, pero a lo menos tiene la ventaja de que en España se dice sin morbo, creo). Cuando me pongo a pensar que la mayoría de esos nombres son ofensivos y degradantes, me sorprende saber cómo no estamos más jodidos. Es de gente muy pendeja llamar a la parte del cuerpo que más anhela con un nombre que puede significar fritanga, tapete o  simplemente bola de pelos.

Aunque pensándolo bien, sí hay un nombre, uno solo, que nos redime ante nosotros y el mundo.

Pero antes de pronunciar la palabra mágica, es necesario dar un rodeo.

En un Tsuru blanco, apeñuscados y sin cinturón de seguridad, vamos mi madre, mi hermana, mi tía, mi tío, mi primo, y yo. Yo tengo doce años, y creo que mi primo Marco es quien más habla. En esa época, como en casi todas, su tema favorito era la historia de México vista a través de los ojos del desengaño. Nos estaría contando entonces algo como que Benito Juárez nunca existió. Su argumento:

“Si un indio no puede ser presidente ahora, en pleno siglo XX, menos hace cien años.”

Mi madre, enojada de que le desmintieran sus lábaros patrios, y de que llamaran indios a los indios, empezaría a leer en voz alta los anuncios de las calles:

Roshfrans hace camino, camino seguro con Roshfrans.”

“¿Qué dices, Malva?,” preguntaría mi tía.

“Estoy leyendo.”

Y mi primo:

“No hay ningún documento firmado por Benito Juárez, ni cartas, ni testimonios. Todo fue un invento de Porfirio Díaz para calmar a la indiada.”

Ariel sí hace Chacahaca. Compre el que hace chacachaca.

“¿Qué dices Malva?”

“¡No molestes, Toña!”

Y mi primo

“Ahora resulta que Juárez es el Benemérito de las Américas. ¡¿Qué hizo ese indio fuera de México para que lo nombraran Benemérito de las Américas?! ¡Acaso lo conocen en Colombia, Argentina, Chile!”

Y entonces mi madre leyó casi a gritos:

“La Surianita. Uchepos, veinte pesos. Tamales treinta. Panochas, cinco.”

Dio volantazo mi primo, tosió mi tío y yo hundí la cabeza en los hombros. Mi madre, guiada por su sexto sentido, preguntó que qué significaba eso de panochas a cinco pesos.

“Es un dulce de piloncillo,” dijo una voz en el coche, y tenía razón, pero también es la palabra más bella que en México se ha inventado para llamar al coño.

Panocha: dulce de azúcar morena.

Me acordé de ese bochorno de mi infancia, el otro día que Deniuchka y yo caminábamos por el viejo puerto de Montreal. Nos moríamos de hambre después de una larga patinada a un costado del río San Lorenzo, así que paramos  en un restaurante de la rue de la Commune. Después de revisar el menú nos dimos cuenta que ahí sólo vendían algo llamado Beaver tails, o sea, Colas de castor. Preguntamos lo que era eso y resultó ser una especie de pizza bastante gruesa, que embadurnaban con todo tipo de dulces. Deniuchka pidió una de chocolate y yo una de miel de arce. Estaba a punto de darle la primera mordida cuando reparé en la extraña combinación. Cola de castor con miel de arce, que podría ser una variante nórdica de la panocha.

“Esto debe ser el mejor manjar que Montreal puede ofrecer al mundo,” le dije a Deniuchka.

“Ya cállate, y deja comer en paz,” me respondió ella.

Y yo, como casi siempre, la obedecí.

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Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
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3 respuestas a Todo lo que quiso saber de Montreal, pero nunca se atrevió a preguntar

  1. elisa dijo:

    Wow no sabía que panocha era cubito de azúcar morena, que bonito!!! es lo mismo que los conitos de piloncillo chiquitos? en Puebla le llaman panela y yo recuerdo que un día vi en una tienda: quesillo.- $10 pesos 1/4 kg, queso amarillo .- $8 pesos 1/4 kg, panela $10 pesos la pieza, así que pedí mi pieza de panela y no me dieron queso, me dieron un cono de piloncillo. ¿Me habrían dado lo mismo si hubiera pido panocha?

  2. Aletz dijo:

    Aquí lo que dice la Autoridad.

    http://en.wikipedia.org/wiki/Panocha

    En realidad, por lo que veo, el uso de panocha como piloncillo viene de los chicanos. Lo cual explica que en Michoacán se use ahora, y desde hace tiempo, con los dos sentidos (o mejor dicho, venden dulces de panocha). Panela también entra en ese significado. Y para colmo de confusión, te cuento que en el norte de México, comen panela con piloncillo.

  3. Aletz dijo:

    viéndolo bien, es más bien dulce, en lugar de cubito de azúcar. Ahora lo cambio. Merci!

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