6 Rue Bonaparte

Guille (Paris)

Cada vez que cuento esta historia, siempre me dicen « tenés que escribirla ». Vamos a ver si es cierto.
Estaba buscando un departamento. Después de depositar dos o tres carpetas me llamó el dueño de una chambre de bonne en saint germain des prés, a pocos metros del célebre café Flore.
Me atendió en su oficina, para llegar a ella tuve que atravesar un departamento lujoso. Tenía una pila de carpetas sobre el escritorio. Al menos unas veinte. Me miró y dijo, aplanando las capetas con una mano.
– Tenía todas estas carpetas. Y lo he elegido a usted, ¿sabe por qué?
– …
– Por él.
Sacó mi carpeta y señaló una foto de Cortázar. Yo había trabajado en una librería y al ponerle las fichas de pago se había deslizado un flyer de la librería donde salía la foto del escritor argentino.
– ¿Le gusta?
– Éramos amigos
– Ah, qué bueno
– ¿Sabe cómo nos conocimos?
El hombre ten la manía de las preguntas retoricas! Y yo nervioso como estaba, no respondía nada.
– Yo era abogado de Gallimard. Y una vez tuve que trabajar en un caso con Cortázar. A él se le había caído una maceta en el hombre y no podía escribir. Gallimard tenía que pagarle un seguro por imposibilidad de trabajar y fuimos a un juicio para acordar. Le preguntamos entonces a Cortazar cuantas horas trabajaba por día. “24” Respondió. Y ante nuestra mirada atónita explicó: “Cuando yo duermo, estoy escribiendo, cuando me baño, estoy escribiendo”.
Desde el punto de vista jurídico es muy interesante. Ya que era imposible establecer cuantas horas trabajaba el escritor.
Asi es como tuve aquel departamento, gracias a Cortázar.
Pero asi como lo obtuve de una manera un poco romanesca, lo perdí.
*
Me fui de vacaciones a Italia y alguien me dijo que debía subalquilar el departamento. ¿Por qué no?
Puse un anuncio en un site internet y se presentó alguien que me dio, en efectivo, mucho mas dinero del solicitado.
Ok. Nos fuimos a Roma.
Al volver, en la vereda me esperaba la empleada del edificio: “Lo espera el propietario del departamento”. Me dijo, y nada más.
– ¿Quién era la persona que se quedó en el departamento?
Esta vez la pregunta no era retorica.
No podía decir que había subalquilado el departamento, asi que mentí:
– Un amigo.
– Bien..¿Sabía que su amigo es un proxeneta que puso prostitutas a trabajar en el departamento? Tuvimos que echarlas con la policía. Sabe que ahora va a tener que dejar el departamento, o lo acusaremos a usted por proxenetismo.
– ¿Dejar el departamento? ¿Cuándo?
– Ya. Cambié las cerraduras.
Así fue como me echaron del 6 Rue Bonaparte, departamento que había alquilado gracias a la cara de Cortázar. Por supuesto, nunca volví a ver al chico que me había subalquilado el lugar y apenas pude volver para sacar mis cosas.

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Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
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Una respuesta a 6 Rue Bonaparte

  1. Buena historia. Así es la puerca vida…

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