Las aventuras de la Señorita Burca: Hoy “Ojos de Liverpool”

Guille


El doctor Kebab había logrado contaminar las canciones de los Beatles. Había puesto un cromosoma mágico en los sonidos. Lo había hecho por pasión del mal, como todo lo suyo. Una servil muestra de talento de su genio dorado. Sus capas de carne relucían al sol como muchos días de verano, puestos uno sobre otro. Sus ojos relucían al sol con el brillo de lo posible.
“Quise y no pude-escribió la señorita Burca en un artículo que publicó en Le Monde- quise y no pude cuidar Paris. Proteger a sus hermosos habitantes. Que sus ojos preciosos nunca lloren por las razones equivocadas. Alejar al mal ridículo, separarlo en una cirugía heroica, pero no pude. El Señor Kebab nos ha quitado todo. Esta vez no podré hacer nada, me quedaré en mi casa mirando televisión, viendo como la ciudad se destruye en la ventana. Esta noche no seré la Señorita Burca que ustedes adoran, seré una chica comiendo helado, pensando que está demasiado gorda, que es lo que pienso realmente, y me pone muy triste. Queridos parisinos, esta vez no haré nada, no puedo, el mal ganó y nos robó todo, viviremos bajo el imperio del Señor Kebab o moriremos, esta tarde no soy una superhéroe, no me pondré la burca mágica de la paz, no daré todo por amor, nunca mas. No hay chicas que no lloran, no hay fin del mundo, todos los sueños equivocados se hicieron realidad”
Era el fin, Kebab había incrustado el cromosoma venenoso en las canciones de los Beatles y a través de ellas había contaminado toda la música.
Todos habían pensado que la Señorita Burca desarmaría también esta trampa del horrible Señor Kebab, pero se habían equivocado.
La prensa, la televisión, los diarios advertían “No escuchen música, está contaminada” Pero era demasiado tarde. Cuando la gente escuchaba una melodía la cabeza le saltaba como una pelota y salía flotando y daba vueltas. El cielo se llenaba de cabezas. Se escuchaban ruidos de “puij” “puij” por todos lados, de las cabezas que saltaban. Los cuerpos decapitados deambulaban ciegamente haciendo de las calles un horrible escenario de desesperación. Todo se había vestido de negro. El cielo se había vaciado de sol y ahora era de un negro fosforescente que hacia llorar. Y todos habían creido que no era el fin real, no era el apocalipsis total porque algún superhéroe estaría allá, como la sombra del mal, lo creian todos en sus cabezas saltarinas, allá en el aire.
Ese dolor profundo era la droga del señor Kebab. Era su dios verdadero. Y había llegado el día de su felicidad pura. El agua de su felicidad. Las estatuas verdes que bailaban a su alrededor le recitaban poesías hermosas.
La poesía también se había contaminado, porque era música. En las bibliotecas, donde la gente leía a los grandes poetas, las cabezas saltaban también y atravesaban los plafones nacionales de las bibliotecas públicas. Todo era una gran sulfuración donde no había preguntas. No había vacilaciones de ninguna índole en el mal, todo se iba, todo se escapaba por el agujero destapado en la realidad.
Las cabezas flotaban en el cielo y los cuerpos deambulaban en Paris. Kebab había hecho instalar su sillón de rey en el centro de la plaza Les Halles.
Fin de la primera parte del mundo.
*

Intermedio

*

Segunda parte del mundo

El señor Kebab reinó por muchos siglos, la gente se acostumbró. La música no existía. Un color verde muy preciso y transparente, y en ese mar nada pasaba. La única voluntad que reinaba era la del señor Kebab.
El intermedio del mundo, siglos de dolor puro y nada más, en ningún lugar, ni siquiera en el mas intimo rincón de las cosas había un poco de alegría, solamente el corazón del Señor Kebab brillaba de pasión. Fue la era de lo imposible.
Pero un acontecimiento dio comienzo a la segunda parte del mundo. Todo era un mar verde pero en un momento surgió un verde más profundo y en ese silencio apareció el cuerpo de Jhon Lennon. Jhon lenon, resucitado para salvar sus canciones contaminadas.
A su alrededor apareció otro color y voló hasta el sillón del señor kebab.
Soy Jhon Lenon y he vuelto para salvar el mundo. Hoy las cosas empiezan otra vez.
Lennon hijo de puta, no te amamos, volvé a morirte-Chilló mister Kebab y disparó un rayó.
A vos te voy a matar.
¿Si? Toma esta.
What may we chant, o thou within this tomb?
!Boludo!
What tablets, outlines, hang for thee, o millionaire?
La lucha entre Lennon y el señor Kebab era reñida pero ahí tuvo lugar la vuelta de la señorita Burca y el bien ganó en una pelea que hizo temblar el corazón de las cosas y las devolvió a otra realidad, fue el nacimiento de la segunda parte del mundo. La señorita Burca tocó al señor Kebab y el enemigo se encendió. Nunca se había prendido fuego y estaba desesperado. Las llamas le envolvían los ojos y le entraban por la boca. El fuego era una comida que nunca había probado, las llamas daban giros en el estomago del señor Kebab.
No le quedó otra solución que desaparecer. Y el mundo que conocemos volvió.
La señorita Burca dijo con su voz preciosa: “Si hemos ganado, es que la realidad vale la pena” Lennon asintió, le dio la mano a la princesa de los súper héroes y volvió a estar muerto, feliz.

Anuncios

Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Las aventuras de la Señorita Burca: Hoy “Ojos de Liverpool”

  1. Me pudren las aventuras de la señorita burca

  2. Harold dijo:

    ¡Grande señor Kebab!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s