Yes, we Khan

Laura Maresi
Después del gimnasio tengo una serie de entrevistas, mañana no sé: Estoy pasando por una etapa de regresión gastronomica. Cada sábado hago un plato argentino. Desde hace un mes he hecho Bagna cauda, milanesas, empanadas, asados…Pero no tomo mate. A veces sí, cuando quiero mostrarle a mis alumnos una costumbre del Sur, de Sudamérica. ¿Mañana, empanas? Aquí hago las empanadas argentinas con carne de cordero. Son mejores que las de allá, debo decir.
Llegué a Egipto con un trabajo para la UNESCO, después conocí a Claudio, un embajador italiano, y me quedé con él. Hasta que lo transfirieron a Canadá y me quedé igual. Por lo que creo, que más que las casualidades, me ha arrastrado una razón más profunda y desconocida.
Vivo cerca del mercado de Khan, donde se repiten las voces de los turistas y donde todo se repite. Los turistas inundan todo, son como el agua un día de lluvias en el Amazonas. Se meten por todas partes,se sacan fotos, sonríen frente al museo egipcio.
El sombrero de ese señor alemán parece una mano abierta sobre su cabeza. El grupo de Chinos va a ser maldecido por cien años, sus diez mil « clics » de sus diez mil cámaras van a derrumbar el mercado. Las chicas esas, no deberían andar solas.
En vez de pensar en ellos no puedo dejar de pensar que los vendedores ambulantes de baratijas entran en todos los hoteles y van a la salida de cada sitio turístico y al fin de la noche tienen sólo algunas monedas. No les alcanza para vivir. Pero viven, y bastante bien. Será que viven bien con muchas cosas « que el dinero no puede comprar » como los frutos de sus árboles o las gallinas que corren al frente de sus casas.
Si cada persona de esta ciudad escribiera una letra por día, El Cairo produciría una novela diaria…Por ejemplo, para la frase « En un lugar de la mancha… » El primer vecino haría la « E », el de al lado la « n » , el siguiente el espacio, el siguiente la « u » y así. En un par de horas se tendría una novela, si se sincroniza bien. Y así cada día.
Lo que más me gusta de esta ciudad es el mercado de Khan. Vivo en el inmenso departamento que dejó Claudio. Me gusta el mercado por la noche, la luz se vuelve una baratija más, se degrada como todo.
Los chinos han inundado el mundo de objetos, objetos inútiles, cada vez más inservibles y nos están obligando a acumularnos en nuestras casas. El Cairo acumula esos objetos como ninguna otra ciudad, millones y millones de pirámides de plastico, pirámides luminosas, estatuas, farones de plastico. La lógica del mercado de Khan es la de la acumulación, una lógica barroca que se espanta ante el vacío y debe llenarlo todo, aunque sea con la nada: Una pirámide de plastico, que es el símbolo de la nada.
Tanto venir cada día se me ha contagiado. Donde estaba el olor del pelo de Claudio, su pelo negro napolitano, no puse nada, todo lo demas lo he llenado en un bloque compacto de cosas sobre cosas. Mi casa es un museo de la nada. Tengo una camiseta de independiente de Avellaneda, la roja, miles de fotos, fotos de fotos y hasta fotos del departamento.
Hace unos días vi en el mercado de Khan a Andrés Calamaro con su novia, parecían (eran) dos turistas más. Los saludé y les mostré mis rincones preferidos. Le pregunté si no quería armar un recital, para latinoamericanos expatriados, porque no creo que muchos locales lo conozcan. Dijo « sí, te llamo mañana ». El teléfono no ha sonado, todavía.
Me refugio allí donde no he puesto nada. Miro por la ventana del segundo piso hacia el mercado. La gente vuelve a sus hoteles, a sus países. Se llevan sus acentos, sus remeras de « he estado en el Cairo » su foto de « he estado en el Cairo ».
Una cosa más: Aquí la gente no compra, olvida.

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Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
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Una respuesta a Yes, we Khan

  1. sietecuidades dijo:

    No tengo foto de “he estado en el Cairo”, bueno, es que no he estado en el Cairo. Cuando pase por alla alguna vez o nunca, y esté cerca al mercdo de Khan te llamo, le pedire antes tu número a Calamaro. Si me lo permitis me tomaré una foto en tu apartamento al lado de la foto de tu apartamento que tenes en tu apartamento. Y por favor, agradezco gestiones para que no me toque a mi la ultima letra de la novela que ese dia se este produciendo.
    Luisa la de Medellin

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