COLCHA DE RETAZOS EN MODO TELEGRAMA

 

Luisa Fernanda Botero Arbeláez

Medellín, “tacita de plata”, “ciudad de la eterna primavera”, “El hacha que mi mayores me dejaron por herencia la quiero porque a su golpes libres acentos resuenan” tra la la la la1. Montañas, muchas montañas, densas montañas, densidad en multiverde, cada vez menos, o la filigrana de la urbe sobre la ladera, traducción: barrios de invasión, materializados bajo el modelo de autoconstrucción por parte de campesinos que del campo llegan a la ciudad. ¿Qué vendrá después de la ciudad?… que imaginario más potente el de este aparato, mas inflado que Juanes -cantante paisa que hace conciertos por la paz en las fronteras del país cuando está a punto de armarse la de Trolla, por supuesto, para que no se arme, y que es capaz de lo imposible: ser amigo de uno de los gobernantes más conservadores y moralista que ha tenido este país y, a la vez, hablar a favor de la legalización de la droga como una medida para desmontar el negocio-. Vuelvo a las montañas en multifiligrana terracota, densidad de casitas que cubren la ladera, miles de desplazados que se cuelgan de la montaña como loro en vara, ¿desplazados? ups!… Ya lo dijo nuestro filosofo más prominente quien tuvo su época gloriosa en el primer octoenio de un mandato presidencial en Colombia, aquí no hay desplazados, lo que hay son migrantes. (¿??). Pero si no interesa la –impopular- pregunta por el origen, y el empeño es la experiencia exclusivamente visual, entonces digamos que: montañas en multiverde y multiterractora, las unas colmadas de exquisita variedad, las otras repletas de historias contenidas en casitas apareadas ante, bajo, con, contra, en, entre, hacia, sobre, tras; otras. Historias insospechadas que viven en paredes de arcilla, cartón, madera y plástico, que nos topamos de frente en las calles de la ciudad, incluso aunque cerremos los ojos.

Medellín, Medallo lindo, el parcero de la esquina, o ma niño, Virgen María dame puntería, María Auxiliadora que no me cojan, -¿alguien escucho hablar de Medellín hace 20 años?-, que niña más linda esa de la esquina, será que recoge para las botas que están rotas de tanto bailar?, No debe ser charlestón, precisamente.

Noche de “lunita consentida colgada del cielo tra la la la la”2.A las 5:30pm, comenzó el pico y placa3 de la tarde, si quiera llueve porque los azules –guardas de tránsito- no se mojan ni a bala, los ladrones tampoco, es el tercer aguacero del dia, a quien no le da gripa con este climita, dicen las mamas y los taxistas.

Entre las montañas, un valle, a lo largo del valle, un río, -el río es canalizado-, junto al río una vías, la autopista regional, que comunica hacia el sur con Cali, “la sucursal del cielo”, al norte está la salida a Bogotá, capital colombiana; cuando hacen este peculiar evento en el marco de la Feria de las flores4 en el que un montón de gente sale montada a caballo por la regional (lamentable actualización de la evocación de los arrieros), esta ciudad es imposible. Hay tres opciones para ese día: estar montado en un caballo paseando por la autopista, encerrarse en la casa equipado con la saga de El Padrino, o exiliarse por todo el fin de semana fuera de la ciudad. Junto a la regional, unos barrios, que no se enteran cual es el que tienen del otro lado, ¿Que es el río? ¿Borde, limite, intersticio, barrera?. No abundan las posibilidades de atravesar el rio por el ciudadano de a pie, cuando (tan solo) hay 8 puentes de paso vehicular que atraviesan un recorrido de más de 2.000 metros. Decidir hacerlo es todo un deporte extremo. Mi barrio, Carlos e. Restrepo, (el mejor barrio de Medellín, ya habrá oportunidad para contar porque) está junto a uno de estos 8 puentes, el puente de la avenida Colombia, este lugar debe tener la densidad de atracos más alta de esta ciudad (estoy exagerando), cuando lo vaya a cruzar hágalo de tenis, camine en modo de marcha, y por el separador del medio; no use los andenes laterales del puente, no vaya a ser que algún tipo de mirada borrosa y pensamiento excitado lo aprisione contra el pásmanos, a menos que ese suceso le interese.

Son las 9:00pm, las calles aun están mojadas, las tiendas de los barrios ya cerraron al igual que los almacenes de los centros comerciales, quedan: cafés, bares, restaurantes y discotecas, y unos cuantos graneros en los que se toma aguardiente desde el desayuno, se escuchan tangos, boleros, porros y salsa. En los barrios nuevos, de apartamentos y casas que tienen dos y tres garajes por vivienda, estos no existen. Sus clientes son siempre los mismos, todos los días se citan de manera implícita, no hago parte de la generación a la que le pertenece esta cotidianidad.

Yo voy para un café en un barrio de clase media, cuyo nombre hace homenaje a un presidente de finales de siglo XIX que bastante enfrentó a la iglesia que co-gobernaba este país (dudo de la conjugación de este verbo en pasado); se escucha rock, salsa, y lo que ahora llaman músicas del mundo. Alli, tengo una cita implícita cada viernes para la primera parte de la noche, hay muchos estudiantes en las noche del viernes en los parques de este barrio, la mayoría siempre son de las universidades Nacional y de la de Antioquia, las dos muy cercanas. En los cafés del bulevar estamos los egresados y profesores. Yo estuve también 6 años sentándome en la manga, el rollo es que cuando había llovido tocaba irse para la casa o buscar algún granero de un barrio de casas también de clase media y colarse en la generacion del tío.

1 Poema “El canto del Antioqueño” escrito por Epifanio Mejía, y musicalizado a finales del siglo XIX, para ser convertido en el himno del Departamento de Antioquia, delc ual Medellin es capital.

2 Canción popular en Colombia, escrita por el compositor colombiano José A. Morales

3 Programa de restricción vehicular.

4 Fiesta comunitaria y masiva que durante 10 días se celebra todos los años en la ciudad de Medellín. Dice Wikipedia.

Anuncios

Acerca de sietecuidades

Siete cronistas para siete ciudades. Los lunes Federico desde Buenos Aires, Pablo desde Madrid los martes, desde Taipei los miércoles Iker, en movimiento trashumante desde la Ciudad Autónoma de Mis Zapatos Juliat cada jueves, Sergio desde Nueva York los viernes, desde Beijing llega los sábados Guille, y los domingos Daniela desde Cochabamba.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a COLCHA DE RETAZOS EN MODO TELEGRAMA

  1. calvinyyo dijo:

    Que lindo, es como si Medellín no cambiara. Será simplemente la nostalgia? Ya se que las verdes montañas son en realidad unas favelas violentísimas y las lluvias unos diluvios terribles en los que cae más agua en una hora que en Inglaterra en un mes! Aún así, extraño la ciudad, me imagino por ahí caminando por Carlos E. o viendo el valle de edificios rojizos desde las afueras…

  2. Aletz dijo:

    Te dio muy buena puntería la Virgencita María!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s